Hace mucho tiempo, tuve la idea de hacer un blog de entrevistas. Me dije: “te vas a inflar a hacer entrevistas a gente con la que te conviene crear vínculos profesionales, y así prosperarás”. No hace falta decir que a la cuarta entrevista que hice a un académico, acabé hasta las narices.

Entrevistas de Daniel Espinosa Ramos

Como ya os he contado en las razones por las que abro el blog, se acabó la obsesión con sacar beneficio personal / profesional de un blog personal. Sin embargo, me sigue atrayendo enormemente la entrevista como ejercicio de crear vínculos, al fin y al cabo, cuando una entrevista se hace bien es como pedirle a una de las partes que se abra al otro.

Muchos sabréis que desde hace un tiempo me mudé a Valencia en una aventurilla personal / profesional (tiene narices que siempre acabe usando ese binomio). Si bien no me puedo quejar, es cierto que eso ha provocado que haya tenido que reiniciar algunos aspectos de mi vida social, dejando en la nevera algunas relaciones o cerrando otras. Más de un día me he sorprendido pensando en cómo le irá a una persona que conocí en otra etapa, o cómo habrá cambiado con el pasar de los años. Diréis que es tan fácil como llamar por teléfono o simplemente preguntar vía redes sociales… pero a veces existe un bloqueo creado por el pasar del tiempo o simplemente por pensar en cómo se puede tomar la otra parte un interés repentino. Pensad la de veces que perdemos la oportunidad de saber algo más de personas que nos interesan, por simplemente no preguntar.

Y es ahí donde entra el poder de la entrevista.

Os habréis percatado de la imagen elegida para ilustrar este artículo. Puede que lo que os estoy contando aquí os recuerde un poco a mi intención, en una suerte de “La Gente de Despiram“. Es una buena forma de explicarlo, aunque sin la clara intención amarillista de Bart Simpson de contar historias trágicas. Simplemente, hay gente que me rodea que tiene historias que me apetece descubrir de su mano.

Sí, en esa lista entra gente de interés general por sus actos o trayectoria.. pero también me lo planteo como una forma de redescubrir amistades, de conocer mejor a gente cercana y de establecer nuevos vínculos. Creo sinceramente que no sólo los periodistas, sino la gente corriente (¡ojo! Aquí ando considerando a los periodistas como gente especial :P) debería de probar esta forma de comunicarse con los demás. No sólo es una forma excelente de conocer mejor a las personas, sino que nos ayuda a ver a los demás con otros ojos:

-Todos tenemos una historia que contar. Sólo hace falta dar con las preguntas adecuadas

Antes de la publicación de este blog he realizado unas entrevistas previas, para tener contenido para el lanzamiento. El resultado ha sido realmente satisfactorio y me he dado cuenta de que ahí fuera hay mucha gente que deseo conocer y que difícilmente sabré de ellos si no doy este paso.

Planeo un ataque frontal y total consistente en audio, texto y vídeo… así que prepárate: a lo mejor un día llego a ti con un listado de preguntas 😉