Hoy sale Final Fantasy XV en España y como era de esperar, la cosa se ha puesto tensa durante los últimos días de la espera. Hay mucha gente que no entiende por qué los fans de FFXV no son capaces de esperar unos días, hasta la salida del videojuego, sobre todo viendo la que se está montando en redes sociales… pero si hacemos un esfuerzo, tienen motivos para impacientarse.

Final Fantasy XV en España: de Sakaguchi a Tabata

  1. El inicio de una nueva etapa: este es el mantra de cada uno de los tuiteros que hablan de FFXV en estas fechas. Es cierto que ha habido varias entregas no numeradas entre la salida del último FF y éste (algunas excelentes como Final Fantasy Type-0), pero nada comparable al evento mundial que supone la salida de un nuevo episodio. Además, los cromos del álbum han cambiado totalmente y lejos queda ya la influencia de Sakaguchi, Uematsu y otros nombres capitales de la saga, cuya sombra se sigue viendo en las últimas entregas. Hajime Tabata, Yoko Shimomura y un nuevo elenco de desarrolladores son la nueva esperanza de la leyenda de los cristales. Durante estos días, la magia es posible.
  2. La posible redención de la saga: Final Fantasy XIII fue un juego magnífico en muchos apartados, pero si hablamos de la famosa escala Final Fantasy, hay que reconocer que tuvo severas deficiencias (poca profundidad, retos limitados, ausencia de villanos carismáticos…). La saga FF no se puede limitar a hacer simplemente buenos juegos: tiene que conseguir transmitir ese “algo”, el componente de excelencia que deslumbra a los seguidores. Viendo el cariño que le ha puesto el nuevo equipo de desarrollo, la esperanza es alta. Transmitir, transmitir y transmitir.
  3. La confirmación del cambio de estilo: como he dicho, FFXII y FFXIII fueron juegos espectaculares, pero en su afán de contentar a los fans clásicos y las nuevas hornadas, consiguieron una mezcla que no convenció del todo a nadie. En ese “quiero abandonar los turnos, pero no quiero” se sacrificaron muchos de los detalles que llevaron al Olimpo del RPG a esta saga. Sin embargo, FFXV ha desterrado finalmente los turnos y ha apostado por un sistema de batalla activo, inspirado en el de Kingdom Hearts (que casualmente es una de sus sagas más exitosas de la última década). Si este sacrificio les sirve para renovar la saga y ofrecer máxima calidad, bienvenido sea (y lo dice un fanático del sistema de turnos).
  4. El fin a una espera de 10 años: tiene narices, pero es que desde aquel tráiler de Final Fantasy Versus XIII han pasado ya 10 años. Esto mismo es probablemente lo que tiene tan nerviosos a los “tuiters” (en honor a nuestra Celia Villalobos) en estos días. Imaginaos la mente de un seguidor de Final Fantasy XV en España estos días: “Han tardado 10 años: el juego tiene que ser bestial… pero los juegos que se tiran tanto tiempo de desarrollo suelen ser un fracaso. Pero es que tiene tan buena pinta...”. Son “pocas” las cosas que tenemos en la cabeza en estos momentos.
  5. El retorno del RPG japonés al top de la industria: hace poco entrevisté a la comunidad Final Fantasy de La Capital Olvidada y me comentaban que el fandom de Final Fantasy es mucho menor que el de otras sagas igual de longevas. Yo echo la mirada atrás, a la época de Playstation One y recuerdo que jugar a un FF era considerado como disfrutar de un buen vino, hasta tal punto que era difícil que una entrega no fuera considerada dentro del TOP de una generación de videoconsolas, y eso ayudaba en general a que el género del RPG creciera y recibiera más títulos de calidad. Del triunfo de Final Fantasy XV en España no sólo depende la saga, sino que el RPG japonés vuelva al Olimpo de la industria.

Como podéis ver, las expectativas son muy altas (y eso que no me he salido de los conceptos básicos) y es normal que haya fans que bien parecen adolescentes histéricas en un concierto. Sin embargo, aunque reconozco que yo soy parte de esa masa enfurecida, tengo que decir que lo de Final Fantasy XV en España se nos va de las manos.

Tengo que agradecer al amigo @Luismi_None el trabajo que ha hecho recogiendo los casos que expongo a continuación.

En general tengo a la comunidad Final Fantasy en España como una de las más sanas de internet (quitando nuestras peleas internas por ver cuál de los episodios es el mejor). Pero el acoso y derribo que están sufriendo las cadenas de venta de videojuegos es, cuanto menos, lamentable. En especial tengo que lanzar un órdago por GAME y la presión que está recibiendo con el adelanto de la salida del juego. Entiendo que hay muchas ganas de reafirmar todos los puntos que enumero en el artículo, pero es que he visto a gente vendiendo -literalmente- su orgullo propio, en una cruzada por ser la chispa que abra la veda de la venta. De hecho, lo que más vergüenza me da es ver a parte de la “prensa del videojuego” -si es que se le puede considerar así- alabando a algunas tiendas y cadenas menores en la venta anticipada de FFXV.

Metámonos esto en la cabeza: la filtración del videojuego por parte de algunas tiendas hace un daño brutal a nuestra industria, hasta tal punto que de esto dependen muchos puestos de trabajo. Entiendo que hay tiendas que ven en esto una oportunidad para destacar sobre las grandes cadenas… pero es que tocarle las narices al publisher es algo muy peligroso. Y es este tipo de cosas las que consiguen que luego no lleguen algunos videojuegos japones o que las distribuidoras pasen de la traducción de otros. Dejémoslo claro: no merece la pena vender algunas unidades extra, si a cambio perjudicamos a la distribución general. También opino que el modelo de España en cuanto a distribuidores es lamentable… pero mientras sea el que tenemos, no conviene destrozar su plan de marketing.

Dicho todo esto, espero sinceramente que estas primeras horas durante la salida de Final Fantasy XV en España sean mágicas. Tampoco es que vaya a haber disturbios… eso espero.